Fecha
29 de julio de 2026
Opinión

Por Carolina Contreras, Abogada UDP, Fundación Alumni Derecho UDP.

La fuerza de una comunidad universitaria no se mide por el éxito aislado de sus egresados y egresadas, sino por la capacidad de su red para ayudar a quienes vienen detrás.

Quienes estudiamos Derecho en la Universidad Diego Portales compartimos un ADN común: excelencia, debate crítico y una profunda conciencia de lo público. Sin embargo, una vez que ingresamos al mundo laboral, es fácil desconectarse de algunas realidades que conocimos y quisimos cambiar.

Todas y todos conocimos a un compañero o compañera talentoso que congeló la carrera o no pudo participar en un intercambio académico por falta de recursos. En ese entonces no teníamos las herramientas para ayudarles, hoy sí. Pero la filantropía individual o el mecenazgo fortuito no bastan, ya que pueden depender del azar, y no de las circunstancias de los beneficiados.

Por eso, hace un par de años se comenzó a gestar la Fundación Alumni Derecho UDP que, a diferencia de cualquier otra organización benéfica, nace de nuestra propia identidad, conoce al detalle las necesidades específicas de nuestra Facultad y garantiza que el apoyo se traduzca en oportunidades reales de inserción y crecimiento dentro de nuestro mismo ecosistema jurídico.

Formar parte de esta comunidad es un camino de doble vía: el beneficio es mutuo y permanente.

Al integrarnos, dinamizamos nuestra propia vida personal y profesional. No solo aseguramos la continuidad de nuevos talentos, sino que nos reencontramos con viejas amistades en las cátedras, seminarios o reuniones.

Las conversaciones ya no son en el patio de la universidad -ese dónde debatíamos cómo hacer del mundo un lugar más justo-, sino en un estudio jurídico o empresa que se convierte, gracias a las y los Alumni, en un espacio cercano donde generar alianzas profesionales, debates de alto nivel y valiosas mentorías entre distintas generaciones de abogados y abogadas UDP.

Hacerse socio y socia de la Fundación no es un acto burocrático, es una declaración de principios sobre cómo entendemos la solidaridad, el impacto de nuestra profesión y la importancia de las redes y de lo colectivo.

¿Quieres hacerte socio/a de la Fundación o realizar un aporte?

Tu participación no solo fortalece los lazos con la Facultad, sino que también abre oportunidades para los y las estudiantes y el desarrollo de proyectos que marcan la diferencia.